El año pasado se hizo el primer intento de participar en la Epic Camí de Cavalls 360º, pero las condiciones meteorológicas obligaron a cancelar las dos últimas. Este año el equipo Tradebike-ISB, formado por Ernesto Abad y Toni Amat pudo disfrutar de las tres etapas acompañados de una climatología perfecta.
La Prueba
Camí de Cavalls 360º es una ruta que realiza la vuelta a la isla de Menorca por etapas a través del GR 223, un sendero ancestral de 185 km que recorre la costa menorquina. Se realiza durante todo el año en un formato autoguiado y en tres posibles modalidades: Senderismo, Trail Running y BTT. En total más de 2.000 personas realizan la ruta al año lo que representa hasta 15.000 pernoctaciones en la isla, la gran mayoría lo realiza en 6-7 etapas y principalmente los meses de abril, junio, setiembre y octubre. El mes de noviembre se disputa en versión competición, la Epic Camí de Cavalls 360º, en tres etapas ya sea en BTT, Trail Running o la modalidad Experience 360º. Una prueba muy exigente por su tecnicidad, a pesar de no contar con grandes desniveles, el terreno sobre el que se disputa es muy variado y complicado, va desde preciosas playas de arena blanca a pedregosos y áridos senderos rocosos, y algunas zonas donde hay que cargar con la bici a cuestas. Todo ello con dos características comunes: son muy bonitos y muy poco rodadores.
Este año, la 8 edición el recorrido circuito presentaba varias novedades, la primera se realizaba toda la vuelta a la isla completa y la segunda se modificaba el orden de las etapas. Un total de 351 participantes entre BTT (187) y Trail Running (50) y Experience (114) de 14 nacionalidades diferentes (UK, Holanda, Alemanya, Bèlgica, Polònia, Suïssa, Canadà, França, Malta, Noruega, Sudàfrica, EUA, Andorra y España) se enfrentaron al reto. Un total de 2.800 pernoctaciones en los hoteles Artiem, sponsor de la prueba.
Las etapas
La jornada arrancaba a las 6am con desayuno, y desplazamiento en autocar hasta el inicio de la etapa donde los participantes encontraron las bicis.
1º Etapa: Fue la sección más dura del recorrido, el exigente norte menorquín, el famoso Mordor, con un recorrido de 68 km de distancia y 1.578 metros de desnivel entre el Camí del Pilar y la base naval de Maó. El día empezó con una leve llovizna que no llego a calar, dando paso a un cielo nuboso para finalizar con un día soleado pero ventoso. Un total de 6 horas y 12 minutos de pedalear a una media de velocidad muy baja, pateando muchos tramos, pero con unos paisajes excepcionales.
2º Etapa: La segunda etapa transcurrió por el sur de Menorca, entre Es Castell y Cala Galdana, a través de un recorrido por los típicos roquedales de piedra caliza y las largas playas de arena blanca, sin olvidarse de los característicos barrancos cuyo relieve imprime carácter a esta zona de la isla. En total, 54 km y 826 m. Una etapa que llevó al equipo Tradebike-ISB un total de 4,43h donde hubo con una meteorología excepcional y unos paisajes extraordinarios.
3º Etapa: Última etapa entre el Camí del Pilar y Cala Galdana. El recorrido de 62km y 780m de desnivel llevó a descubrir la plataforma caliza que conforma el poniente de Menorca y el sur de Ciutadella; un inhóspito mar de rocas con vegetación baja que obligó a los participantes a tirar de técnica y concentración para evitar percances de última hora. Probablemente la etapa más bonita y solitatia, con faros y acantilados preciosos, playas con caballos y un mar azul espectacular, para acabar con una última zona de trialeras muy divertida. Un total de 5,17 horas.
La Experiencia
Es una prueba como hemos ido comentando dura y exigente, pero muy bonita, donde el reducido número de participantes le da un aire muy familiar, pero a su vez la presencia de corredores de diferentes países le da un matiz internacional. El recorrido técnico con constantes puertas para abrir y zonas no ciclables crea una conexión entre los participantes y reina el buen ambiente y la solidaridad. Pero esa misma tecnicidad obliga a estar muy atento para no tener percances mecánicos o caídas, que con el suelo de cortantes rocas sería un buen problema. La belleza de la isla y la tecnicidad de la carrera frena a la hora de correr, siendo preferible disfrutar de los paisajes y de la experiencia que apretar más para ganar alguna posición, lo cual hace disfrutar todavía más de la experiencia. Una carrera dura y diferente, de las más bonitas que el equipo Tradebike-ISB ha disputado, para apuntar en la agenda de 2023.
